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Su carrera luego del encuentro con Astor Piazzolla Tu siguiente participación es en el Octeto electrónico de Piazzolla ¿Como es que te incorporas a la agrupación y durante cuanto tiempo estuviste con ellos?
Alguien le hizo escuchar a Astor, que estaba de de paso por Buenos Aires, una grabación de Mederos en la que yo tocaba la guitarra. Las malas lenguas dicen que por ese entonces ya se había peleado con todos los guitarristas mayores que yo... Acabábamos de separarnos con Invisible días atrás, cuando me convocó… yo no podía creerlo. Para mí ya era demasiado lo que me estaba pasando en tan poco tiempo. Mederos, Invisible, Piazzola, ¿y después quién?
De movida no me gustó la falsedad total del "encuentro" entre Piazzola y el rock nacional. Lo que pasaba era que el rock estaba adquiriendo un público importante y vendía muchos discos. Pero bueno, toda esa publicidad me convenía también... Lo que me mató fue enterarme en Francia que la gira estaba bancada en parte por el gobierno de asesinos de aquel entonces…recordemos que estamos en 1977. Porque el que realmente quería saber lo que estaba pasando, lo sabía. Y yo lo sabía desde que tenía 13 años. Todo, los desaparecidos y el resto. Cuando Astor vino, molesto, a explicarnos justo antes del primer concierto, que, bueno…, que en Europa se piensan cosas sobre los milicos argentinos, pero que bueno …, no es a ellos a los que hay que decirlo, que, al contrario, lo mejor era dar una imagen positiva del gobierno y del país, y que, bueno…, a parte, el embajador está en el teatro... y yo me dije: ¡qué tremendo hijo de puta! ¡Para obtener su gira, este tipo se bajó los pantalones justo en el momento en que sólo él y otros poquísimos argentinos conocidos en el mundo podían aún haber denunciado lo que ocurría! Daban ganas de tomar los pasajes y volverse a Buenos Aires... salvo que los pasajes de vuelta nuestros estaban confiscados en la embajada de París... Lindo clima para empezar una serie de conciertos, ¿no?
Bueno...entonces los rumores de desavenencias entre Piazzolla y vos eran ciertos…
Lo cierto fue que yo me llevé una desilusión terrible. Me encontré con un personaje cuya ambición personal inconmensurable, sólo era igualada por su pobreza intelectual. ¿Cómo semejante músico podía ser tan tonto? Sigo sin explicármelo. Lo terrible fue cuando trató de justificar la ausencia total de conciertos a través de presuntos conflictos entre los músicos. Y lo peor fueron las calumnias personales a las que yo ni podía contestar, ya que cuando eso ocurrió yo ya estaba recontra-quemado con la embajada y que no me dejaban publicar nada, ni un anuncio fúnebre, de tan subversivo que me creían.
Mas allá de la muy desagradable situación comentame que significo para vos en el plano musical haber tocado con Piazzolla.
Pase lo que pase, siempre es enriquecedor tocar con músicos de esa categoría. Inclusive cuando ni nos hablaba mas, ni nos daba el "la" para afinarnos antes del concierto (prueba máxima de inteligencia), cuando Astor se ponía a tocar, era irresistible: no se puede hacer otra cosa que música. También tocaban Luis Cerávolo, Ricardo Sainz, Chachi Ferreira, Gustavo Beytelmann y, sobre todo, Osvaldo Caló. Puros grandes músicos. Cuando se tocaba, era en serio. Ese grupo podría haber sido una máquina infernal. Lástima.
¿Porque se hizo un solo registro en vivo y ningún trabajo en estudio?
¡Lo milagroso fue que ese disco exista!
Cuando Piazzolla regresa de Europa tiene comentarios duros hacia la escena del rock. Se refería a la falta de formación sólida de los músicos...
Con respecto a Piazzola, quisiera parar acá, hoy es él quien no puede responder... y no me parece elegante de mi parte.
Independientemente de quien lo haya dicho, ¡Por supuesto que el rock era analfabeto! ¿Y…? Nadie pretendía ser Mozart ni Stockhausen. Es como decir que los punk no sabían afinar una guitarra. ¿Y…? ¿Qué cambia?
Efectivamente, no podían tocar en la orquesta estable de Radio Fulano ni en la del Colón. Que yo sepa, nunca nadie lo pidió... Siempre me causaron gracia ese tipo de prejuicios entre músicos 'educados' y los complejos de los intuitivos. Conozco genios que no saben leer una partitura, y grandes lectores que no saben que, como dijo Schönberg, la música empieza detrás de las notas.
También se refirió a una supuesta falta de personalidad propia de Mederos en su obra...
Rodolfo siempre admitió la influencia de Piazzola en sus obras. Atacarlo por eso es medio extraño, ¿no? Igual, Mederos ya ha contestado a esa acusación con su obra, precisamente.
¿En que momento te radicás en Europa y cuáles fueron las motivaciones?
Tras muchísimas dudas, un disco fantástico con el Chango Farías Gómez, crisis personales profundas y la avalancha de problemas, temores y excitación ligadas a un exilio, decidí quedarme en París al final de la gira con Astor, a mediados del 77. Las motivaciones fueron de orden personal, artístico y político. Sería un poco largo para contar. Para resumir salvajemente, necesitaba respirar en libertad.
¿Has vuelto a la Argentina?
Jamás. Curiosamente, deben ser mis 45 años que se acercan peligrosamente hace pocas semanas comencé a plantearme seriamente darme una vuelta por allá y aclarar un par de cuentas conmigo mismo.
Lo que está pasando me atañe más de lo que imaginaba. En medio de la hecatombe actual parece un detalle, claro, pero -con la distancia- puedo afirmar que nuestro país incongruente ha engendrado una cultura única, valiosa. Y que la van a reventar. Como todo el resto, si las cosas no cambian muy rápidamente.
En Francia formaste un dúo con Osvaldo Caló.
Primero formé parte de un grupo con, entre otros, Beytelmann y Juan José Mosalini. La misión principal del grupo era de entrar en una forma de resistencia, la solidaridad internacional. Y boicotear el Mundial de Fútbol del 78. Recién en el 80 armamos el dúo con mi amigo, y la palabra queda chica, Osvaldo Caló. Ahí sí empecé a componer lo que realmente quería. Y contaba con un pianista fuera de serie.
El dúo ganó rápidamente una cierta reputación en el medio del jazz, si bien no hacíamos nada de eso. Obtuvimos excelentes críticas por los dos primeros discos ('Resistiendo a la tormenta' y 'Sonata doméstica') ¡y nos cagamos bien de hambre!
Luego ingresó Jean-Paul Celea (otro amigo para siempre), quien acababa de tocar durante 3 años con John McLaughlin. Siguieron las elogiosas críticas y empezamos a comer, cada tanto.
Ya sea en dúo o en trío, volví a conocer un par de veces los 'estados de gracia'. Esos que te dicen: "para estos segundos hiciste todo el laburo de tu vida. Vale la pena."
Al final de los años 80, nuevamente, me encontré poco a poco tocando con los músicos mas admirables de aquí, sobre todo de jazz y de música contemporánea.
La apoteosis personal de mas de 10 años de hacer música con Osvaldo y Jean-Paul fue en el 91, cuando escribí mi primera obra para trío y orquesta sinfónica. Franck Cassenti filmó todo el proceso y varios conciertos en Bretaña y París y la película fue difundida por la televisión nacional
Otro de mis sueños se acababa de cumplir y era hora de pasar a otra cosa.
Me gustaría que hablaras de tus actividades posteriores, que no son muy difundidas en Argentina.
Precisamente esa obra (Diálogos) provocó poco a poco que se me solicite mas como compositor que como guitarrista.
Llegar a mantener el nivel técnico necesario cuando se evoluciona en ciertos ámbitos privilegiados, son horas y horas de trabajo cotidiano. Y la composición, los arreglos y la dirección de orquesta me tomaban cada vez más tiempo.
En medio de un concierto en la imponente sala de Radio France, me encontré sobre el escenario tocando con Michel Portal, Jean-François Jenny-Clark y otros monstruos sagrados del mundo musical europeo y me dije: es mi último concierto como guitarrista. Me di cuenta que algo se había quebrado en mi relación de pasión con la guitarra. Decidí parar antes de que otro se dé cuenta. Dicho sea de paso, se come muchísimo mejor cuando se es compositor que instrumentista. Incomparable. Encima, de tratan de "Maestro".
¿Que CD tendríamos que escuchar si queremos conocer la música actual de Tomás Gubitsch?
Sin lugar a dudas: el próximo, cuyo título provisorio es "Manada de Souvenirs"! Y te encontrarías con un cacho de lo que soy: una mezcla extraña de orquesta sinfónica contemporánea, con algunos inevitables acentos porteños, a la que se agregan programaciones rítmicas, generalmente provenientes de la misma orquesta, pero recontra-transformadas por la computadora.
El último disco del que estoy realmente satisfecho es 'Sans cesse (suite...'
Es una experiencia que hice durante un año en Le Mans y que culminó en un espectáculo de danza y música para orquesta, cuatro solistas (piano, bajo, batería y teclados), cuarteto de saxos, grupo variable de vientos y 50 desocupados. Haría falta otro reportaje como este para contar parte de esa historia.
Hace poco lei un comentario sobre una experiencia en la que participaste llamada Lambarena, que parece muy interesante.
Lo que pasa actualmente es que cuando hago algo que realmente me apasiona, cosecho elogios, premios, viajes, homenajes y... ni un mango. Y cuando hago cosas sin gran interés, rápidamente, sin gran esfuerzo intelectual, se transforman en éxitos continentales. Es, lamento decirlo, el caso de este disco, Lambarena, entre otros que no nombraré.
Basta con resumirlo diciendo que es una mezcla de Bach y de música gabonesa. A aquellos que conocen al pibe Juan-Sebastián y a la música gabonesa, pido públicamente perdón.
No obstante, no devuelvo la guita: servirá para financiar mis próximos discos como la gente y que me cuestan fortunas. Sin tener que verle la cara al más mínimo patrón de multinacional del mundo del disco.
¿Cuales son tus próximos proyectos?
1°) Fumar menos.
2°) Una música de película en París, un espectáculo en Barcelona y terminar mi próximo disco.
3°) Ir a Buenos Aires (eso no sé).
4°) Acordarme de dos frases: 'Madurar es abarcar sus potencialidades y aceptar sus limitaciones' y 'El único éxito es la felicidad'.
5°) Cambiar las fotos y traducir el site www.gubitsch.com/ como me lo sugiere mi hijo mayor desde hace meses.
6°) Ir mas seguido a ver el mar.
7°) Encontrar un séptimo proyecto.
¿Algún otro comentario?
Debo confesarte, que me asombra que alguien se acuerde de mí. Sin falsa modestia. Al fin y al cabo, ya ha pasado como medio siglo y mi "época de gloria argentina" sólo duró algunos meses.
Me ha causado mucho placer responderte y quizás por eso haya partes demasiado largas o tediosas. Gracias por este flash-back que me permitió seguir poniendo un poquito de orden en mi historia.
con la amable autorizacion de Humberto Luna (Black Moon)
Entrevista realizada en el 2002/3
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